28.9.16


EL MEDALLERO

28.9.16

 | CAVS 0 - RC 3 | Un primer tiempo para el olvido hace estallar una bomba en Vélez: 0-3 contra Racing, renuncia de Bassedas y un futuro incierto en Liniers que no tiene más tiempo para perder.


El comienzo del encuentro parecía extraído de una película de terror. Racing se llevó por encima a un Vélez sin fútbol, ideas y actitud, una imagen constante que se viene repitiendo desde el comienzo de 2015 bajo el mandato de Miguel Ángel Russo.

Los errores defensivos eran propios de un futbolista amateur. La gente se desesperaba cada vez más, y con muchos insultos, le dejaban en claro a los jugadores, cuerpo técnico y dirigentes la disconformidad que veían dentro del campo de juego, en donde los dirigidos por Bassedas no podían con el juego de Marcos Acuña, la figura de Racing.

El segundo tiempo fue anecdótico. Racing bajó la marcha, se cerró bien en defensa y culminó el partido. Lo único positivo fue el ingreso de Barcos por Canteros, ya recuperado desde lo físico, tiene que ser la apuesta goleadora de Vélez junto con Pavone. Tuvo dos intervenciones interesantes que lo pondrán casi con seguridad en el once inicial ante River el sábado.


Vacante: El nivel promedio del equipo fue paupérrimo, en donde ningún jugador se destacó debido al malo nivel individual y colectivo del equipo. Un poco de intención y juego del paraguayo Blás Cáceres, que demostró no darse por vencido aun en situaciones adversas.

Blás Cáceres: Cómo en el punto anterior, el paraguayo fue el único jugador que entendió como jugar esta clase de partidos y como debe enfocarse la plantilla de cara a todos los encuentros a disputarse. Cuando faltó fútbol, aportó la garra característica del guaraní, y cuando fue al revés, fue la manija del equipo de tres cuartos de cancha en adelante.

Vacante: Nuevamente, cómo contra San Lorenzo de visitante, el rendimiento del equipo no está a la altura de enfrentar a cualquier rival de Primera División. Nunca salió con una idea de juego, una táctica preparada o desequilibrios individuales, y frente a Racing se vio la peor cara de un equipo sin alma.

Una mezcla de falta de responsabilidades entre el cuerpo técnico saliente y la directiva, dieron como resultado este presente. Sin estar ajeno a las malas decisiones tomadas durante todo el 2015, por un lado errores como la contratación de un técnico sin ganas de dirigir como Miguel Ángel Russo y por el otro no acertando en los momentos claves con los refuerzos cuando este Vélez necesita puntos. El partido contra Racing fue la gota que rebalsó el vaso.


Escrito por Diego Vilariño (@diegovila89 en Twitter).