8.5.16


SUPREMACÍA

8.5.16

 | CAVS 2 - CAC 0 | Con mucha autoridad y pasajes de buen fútbol, Vélez sacó nuevamente un triunfo de local. Quizás lo más rescatable de ello no es el resultado en sí – lógicamente es muy positivo  -, sino la gran imagen que dejó el equipo. Y un día llegó…


El conjunto de Bassedas estaba en deuda con el hincha. Supo ganar, sí. Supo perder con autoridad también. Pero hasta el momento, no había jugado un partido que haya dominado y merecido ganar a lo largo de los 90 minutos. Esa cuenta pendiente, por lo menos así lo tenía yo en mente, fue tachada en el partido contra Colón. Con la concentración durante todo el partido y una entrega más que admirable, esta nueva jugada ofensiva que planteó Christian le dio resultado. La alegría y la calma se instalan. 

En un principio, esa idea bielsista de plantar a los dos tanques (M. Romero y M. Pavone)  en cancha despertaba cierta suspicacia. Pero, claro, cuando planteás también un equipo que acompaña de manera inteligente, tus chances de fracasar disminuyen notablemente. Por suerte, ambos se vieron asistidos por un mediocampo que luchó – muchas veces levantando la línea – para hacerse con la pelota, reflejado por ese complemento perfecto que significó la labor de Somoza (que se fue muy aplaudido y con razón) y Desábato (la figura, para mí). Con una sincronización casi perfecta, denotaron un trabajo en equipo que fue lo más positivo del conjunto. Y el resultado de esto a su vez fue, lógicamente, el poderío ofensivo que luego se mostró con Alvarenga y Toledo, que sin llegar tanto al gol, hicieron partícipe a Pavone – al principio incómodo, pero luego, lógico, se acomodó – y Romero, un poco más retrasado: el hábitat natural del Tigre, que hace un par de años casi le permite saltar de la Cuarta División velezana al Arsenal inglés. Todo esto, escoltado por una defensa que, extrañamente, se vio más preocupada por el ataque que por la defensa. Aquí también se cumplió muy bien. Fueron muy pocas las veces que los llamaron a responder, y siempre fue exitoso. 

Este desglose permite imaginar que fue el mejor partido de Vélez en lo que va del torneo. Y no sólo de local. Cuando un equipo se encuentra con tanta ambición y ganas de ir para adelante más por sus características futbolísticas que por el cueste lo que cueste, tu oportunidad de dar una buena imagen aumenta. Así fue Vélez: voraz para atacar, y sólido para defender. Éste es el Vélez que va a sacar todo lo negativo que hoy rodea al club para volver a ser lo que fue. Que se marque el camino a partir de acá.  


Escrito por Franco Vignozzi (@FranVignozzi en Twitter).