14.2.16


ENCONTRÓ EL CAMINO

14.2.16

 | CAVS 2 - COBB 1 | Con destellos de buen fútbol y, por sobre todas las cosas mucho coraje, el equipo de Bassedas sumó tres puntos en su primera presentación oficial en el Estadio José Amalfitani. 


Las aguas estaban un tanto revueltas. Este nuevo Vélez no había dejado – hasta el sábado, claro – una imagen que satisfaga las necesidades del hincha. Con una idea de juego todavía en construcción y sin un "once ideal" con un considerado rodaje, Vélez había trastabillado en tres de sus cinco amistosos y en su primera participación oficial, cuando cayó en Junín. Esta vez, el equipo de Bassedas tenía la chance de remendar dicho error y traer calma: tarea cumplida. El Fortín demostró un patrón de juego más que positivo y, pese a algunos desequilibrios (anímicos más que nada), sacó el partido del pozo para así poder festejar. 

Hasta el momento del gol de Acuña, por error de Aguerre, Vélez había sido dueño y señor del partido. Desde lo táctico, supo aprovechar el inmenso aguante y empuje de Mariano Pavone -figura indiscutible del partido-, que sin necesidad de una constante cobertura, fabricaba las jugadas más peligrosas, encontrándose con Toledo, quien ya nos tiene acostumbrados a un enorme desgaste físico a la hora de volcar el ataque hasta el fondo. Al momento de triangular con Jorge Correa, Vélez se lucía con la pelota: Coco tiene un nivel superlativo con el balón en sus pies, siendo el principal generador de juego. Con él, Vélez era punzante y agresivo. 

Aceptable partido de una defensa que estuvo partida: buen desempeño de Cubero y Nasuti, mejor aún de Giannetti – definitivamente ya afianzado –, pero flojo de Damian Pérez, quién retuvo en más de una oportunidad la pelota en demasía, cosechando además una cantidad lastimosamente considerable de imprecisiones. El punto sorpresivo será sin dudas Somoza. Leandro, de flojísimo torneo en el 2015, revalidó sus ganas de hacer las cosas bien. Se mostró siempre activo y participativo para la construcción, e inclusive a la hora de quitar y distribuir: gran partido del León. Lo necesitaba más que nadie. 

Pese a todo aquello destacable, el equipo cayó en un pozo anímico tras el gol de Olimpo y levantó cierto temor. Las dudas en el fondo y la falta de calma parecían echar por la borda todo lo que se había conseguido. Inclusive en el arranque del segundo tiempo las cosas no habían cambiado y Vélez dejó que su rival avanzara unos metros. Nada para preocuparse, aunque sí prendió una alarma. El equipo seguía tenso y hacía más pesado el clima dentro del Amalfitani.

Párrafo aparte para la salvación y esperanza: Maximiliano Romero, de apenas 17 años, entró y cambió la cara amargada del hincha por una de felicidad absoluta. Tras su combinación con Hernán Toledo, definió, con mucho suspenso, y marcó así su primer gol oficial en Vélez. Todo su potencial, que parecía un tanto quebrantado tras su grave lesión, ayer se revitalizó con ese golpe anímico que no sólo le fue fructífero a él, sino que también lo será para el futuro inmediato del Club. 

Las esperanzas están. Tanto por sus jugadores, como por el DT y la gente. Ayer Vélez pasó su primer aluvión, el de romper el hielo como local. Aquello que parecía tan difícil tiempo atrás, hoy parece ser una evolución que el equipo de Bassedas puede y debe aprovechar.

Escrito por Franco Vignozzi (@FranVignozzi en Twitter).