16.1.16


LA BASSEDETA EN ACCIÓN

16.1.16

 | PRETEMPORADA | En una mañana soleada y más que agradable en la Villa Olímpica, el Fortín disputó su primer amistoso de Pretemporada ante Almagro. Los titulares cayeron 1-0; los suplentes, se impusieron por el mismo marcador. 


La ilusión del hincha de Vélez en este nuevo ciclo no se puede medir con palabras. No hay calificativo que alcance. La salida de Russo, de enorme rechazo en casi la totalidad de la parcialidad fortinera, y la llegada de un ídolo y hombre de la casa como Christian Bassedas, hicieron que la esperanza y la confianza vuelvan a florecer por el barrio de Liniers. La clara muestra se dio esta mañana, cuando cerca de mil hinchas se acercaron hasta Ituzaingó para ver el primer ensayo amistoso del equipo. 

Nueve de la mañana en punto comenzó a rodar la pelota. Los primeros en saltar a cancha fueron los titulares. Lo pactado, 25 minutos por tiempo. Sin sorpresas, Bassedas repitió los mismos once que en los últimos entrenamientos: Aguerre; Cubero, Nasuti, Giannetti y Pérez; Somoza; Correa, Asad, Desábato y Delgadillo; Pavone. Un 4-1-4-1, para los amantes de los números de teléfono. La idea del entrenador es tener un equipo con buen trato de balón, rápido por las bandas, vertical y con presión alta. Bien alta. Hace hincapié ahí. Los primeros defensores son los delanteros. Pero no por principios defensivos. Robar adelante y lastimar, sin necesidad de preocuparse por el arco propio ni desgastarse, es lo ideal en la cabeza del flamante técnico. En el esquema del DT, Somoza oficia de cinco clásico, tapón. Parado unos metros por delante de los centrales, su tarea es clarificar la salida, el primer pase. Delante suyo, cuatro hombres: Coco y Delga por los costados; Yamil y Kolacha por el centro. Asad para intentar crear juego, hacer las veces de enganche y Desábato para cortar el circuito ofensivo rival. La idea es la dicha anteriormente, anular al rival desde bien arriba y no permitirle avanzar en el terreno.

En esta primera prueba y ante un rival recién ascendido al Nacional B, no hay mucho por destacar. Vélez dominó el encuentro, tuvo la pelota, pero careció de profundidad. Algo mejor en el primer tiempo, con algunos destellos de Correa y corridas de Delgadillo. El gol de Almagro lo marcó Altamirano, con gran complicidad del uno velezano. Aguerre quiso salir jugando como quizá no lo haría en un partido oficial, la pelota le quedó atrás y el Gordo definió con el arco a su merced. Dentro del discreto marco, destacable presentación de Nasuti. Firmeza y voz de mando. Hará crecer mucho a Giannetti y Amor.

Luego fue el turno de los suplentes. Los once elegidos fueron: Assmann; Tripichio, Amor, Ríos y Bella; Lucero; Toledo, Romero, Cufré y Cáceres; Vázquez. La sorpresa sigue siendo la no inclusión desde el arranque de Doffo. De titular con Russo pasó a ser suplente de los suplentes con Bassedas. En cuanto al juego, mismo sistema táctico y planificación. Lucero imitó a Somoza y el Perro a Desábato. Interesante fue la dupla de zurdos Cufré y Cáceres. Sin aparente posición fija, se fueron turnando para ir uno por fuera y otro por dentro. De allí salieron las mejores jugadas colectivas del elenco alternativo. De hecho, el propio Cufré fue quien marcó, mediante un potente zurdazo, el único tanto del encuentro. Buen nivel también el de Toledo, siempre picante en el mano a mano. Al igual que los titulares, el Vélez B controló el partido en todo momento. 

Entrada la segunda mitad, el DT metió mano e hizo un par de cambios. Ingresaron Pérez Acuña, Alvarenga, Doffo, Vargas y Stecaldo por Tripichio, Lucero, Cufré, Cáceres y Vázquez, respectivamente. El equipo mutó un poco. Jugó con dos enlaces, Doffo y Vargas, y un falso nueve, Stecaldo. Provechosos minutos para la dupla creativa, en especial para el Monito, que es otro de los distintos del plantel. El Fortín pudo ampliar el marcador en dos ocasiones. Primero fue el paraguayo Cáceres quien, con un violento remate, exigió al portero tricolor; luego Emiliano Amor conectó un cabezazo tras un tiro de esquina y otra vez el guardameta mostró credenciales. Del otro lado, Assmann también tuvo una mañana para destacar. Cada vez que lo llamaron a intervenir, lo hizo con total seguridad. Hasta se animó a salir jugando con los pies en más de una ocasión. 

Culminó en victoria por la mínima, siendo el juego mostrado mucho más valorable que el propio triunfo en sí. Pese a que aún se puede y debe trabajar mucho más, por la dinámica y amplitud de variantes desplegada, el director técnico terminó la jornada con un mejor semblante. La Bassedeta comenzó a rodar.

Vélez continuará con la seguidilla de amistosos el día miércoles, a partir de las 9 horas, ante Lanús, en el Sur del Gran Buenos Aires. Luego chocará ante Independiente el sábado 23 (con lugar a confirmar) y el 27 ante Defensa y Justicia, nuevamente en la Villa Olímpica.


Escrito por Emilio Carranza (@EmiCarranza11 en Twitter).