18.10.15


AGÓNICA ALEGRÍA

18.10.15

 | CAL 0 - CAVS 1 | Vélez dio el golpe. Volvió a sonreír después de 5 fechas y piensa en la Liguilla Pre Sudamericana. Solidificó sus puntos altos y supo golpear en el momento que encontró un espacio. Se llevó los 3 puntos en el cierre del partido e inundó de felicidad a la gente que acompañó al equipo.


Situación atormentada por lo sucedido entre semana; declaraciones, cruces y malos momentos: más de lo mismo para una realidad institucional que no parece mejorar. En medio de este torbellino, el fútbol dio por fin una alegría: ¡Ganó Vélez! Con un grito del alma en el cierre del partido, el equipo se llevó los tres puntos del Sur.

Sin embargo, el despliegue futbolístico de Vélez fue sinuoso: un equipo desarmado, que prestó la pelota en muchas oportunidades. Moneda corriente en este Vélez nebuloso; donde no hay un orden ni una idea y solo se destacan ciertos destellos individuales que parecen mejorar en esta última parte del torneo. Es el caso de los centrales, Giannetti y Amor, que si bien no sufrieron peligrosidad, tuvieron que responder en las constantes arremetidas de los rápidos delanteros rivales, cerca y fuera del área: buen arraigue en la vocación defensiva que evolucionó en este último tramo. Potenciado en ello, Desábato estuvo muy fino a la hora de recuperar– algo que es común en uno de los mejores jugadores del equipo – para distribuirla a un Cufré debutante y atrevido cuando hacía contacto con la pelota; Brian demostró ser una carta importante a la hora de darle peligrosidad al juego, siendo una chance de alternar con Delgadillo, hoy relegado. Y en este Fortín de los milagros, Somoza pudo tener su revancha personal y destacarse por una magnífica asistencia que, luego de la definición de Asad – también con su chance exitosa de redimirse -, le dio la alegría a la gente.

El juego fue confuso. Ni Vélez ni su rival pudieron hacer pie en un partido muy friccionado y desprolijo; regalando la posesión y con muchas cartas en juego, aunque con poco fútbol. Eso es Vélez: un vaivén que puede traer alegrías o tristezas. La noche de sábado se vio inundada de una enorme emoción: la asistencia de Somoza y la definición de Asad a 10 segundos de terminar el partido hicieron estallar el grito de la tribuna visitante en el Estadio Ciudad de Lanús. ¡Se volvió al triunfo!


Escrito por Franco Vignozzi (@FranVignozzi en Twitter).