11.5.15


JORNADA CASI PERFECTA

11.5.15

 | INFERIORES | El día sábado comenzó a disputarse la segunda parte del campeonato de los juveniles. O el verdadero certamen, el único que debía jugarse. Vélez debutó ante Huracán y obtuvo un saldo más que positivo: cinco victorias y una derrota.


El mamarracho ideado por AFA, llamado "Etapa Clasificatoria", en el cual ¡cuarenta! equipos purgaban por quedar entre los mejores, llegó a su final hace dos semanas. Y el jueves 30 del mes pasado se sorteó el fixture de la "Copa Campeonato", certamen que jugarán los veinte mejores clasificados. El azar determinó que el Fortín se enfrentara al Globo en la fecha inicial.

La competencia arrancó el sábado con la Cuarta División de Guillermo Morigi. Duro encuentro el que le tocó disputar a los chicos categoría 95 y 96. El visitante planteó un partido luchado y trabado desde el pitazo inicial. Muchas patadas, mucho roce, mucho diálogo, pero poco fútbol y pocas llegadas. Aburrido. Dentro de esa tónica, no se sacaron ventajas en la primera parte. 
Las emociones llegarían recién en la segunda mitad. Los chicos salieron con mayor determinación y cambiaron notoriamente la cara. Al minuto de juego, llegó el primer gol fortinero por intermedio de Federico Vilar Carmona, quien conectó de cabeza y, con ayuda de un defensor rival, decretó el 1-0. De la mano del siempre criterioso y elegante Agustín Doffo, Vélez creció. Tuvo en Franco Sinches a su socio ideal. Ambos le dieron al equipo mayor juego y profundidad. Huracán alcanzó el empate transitorio gracias a un tremendo frentazo tras un córner. Pero el Fortín no claudicó en su lucha y fue en busca del triunfo. Y lo consiguió: el segundo tanto llegó de pies del antes destacado Sinches, que mandó a la red un potente zurdazo luego de una gran jugada colectiva. A esa altura del encuentro, era todo del Fortín. Con un visitante apagado y desorientado, parecía una sinfonía, un monólogo de los dirigidos por Morigi. Pudo ampliar el marcador Rodolfo Combe en dos oportunidades: un cierre a tiempo de un defensor evitó el primero y un cabezazo cruzado, que se fue besando el palo, le negaron al Uru la chance de mojar. Sigue peleado con la red el buen delantero charrúa. Ya revertirá la racha, lo merece por su incansable entrega en pos del plantel.
El equipo mantuvo la pelota, controló los hilos y aguantó hasta el final sin mayores dificultades. Tarea conseguida, primeros tres puntos adentro.

Cerca de las doce del mediodía, la Quinta División velezana saltó al campo de juego de la Villa Olímpica. La mejor categoría del año pasado, llegaba al encuentro con tres triunfos y misma cantidad de derrotas. Lo curioso, o no, es que todos esos éxitos habían sido conseguidos en condición de local.
Como parte del ritual ya conocido, antes de comenzar la pelota a rodar, los chicos se juntaron en ronda para la arenga. En este caso, dirigida por el defensor central y capitán Juan Manuel Marchesini. Piel de pollo, literal.
Pese al cambio de entrenador, la 97 fortinera tiene clara su idea de juego. Fueron formados por el Negro Gómez y con Walter Pico mantienen el mismo estilo. El sistema táctico, en número telefónico, marcaría un 4-2-3-1, pero lo cierto es que atacan con seis o siete futbolistas. El arquero, los centrales y el número cinco, que se escabulle entre ellos, son generalmente los que se quedan y defienden. De la Fuente y Añasgo, los laterales, suben con suma frecuencia. Los volantes externos, Robertone y Bogado, tienen notorias cualidades ofensivas: velocidad, explosión y llegada. Arriba juegan Iván Paredes y Matías Aguirre, el primero de extrema rapidez y gran definición; el segundo, un tanque, se mete entre los centrales rivales y hace un desgaste físico admirable, el famoso "nueve con oficio".
Pero entre los volantes y los delanteros, juega el distinto. El conector, el enlace: Matías Vargas, más conocido como Monito. El mendocino hace todo bien. Es enganche clásico, como él mismo se define. Tiene un excelente trato de balón, lleva la número cinco bajo su suela y es casi imposible birlársela. Elegancia por doquier, atrevimiento, manejo de los tiempos, asistencia y gol. No por nada Miguel Ángel Russo abandonó la concentración para ir a verlo. ¿Será el próximo en debutar en la Primera? Es probable.
Del partido no hay mucho para analizar. Cuando esta divisional se levanta con el pie derecho, le pintan la cara a cualquier rival. Los dos primeros goles llegaron de los pies de Paredes. En el primero, solo tuvo que empujarla, luego de una jugada sensacional de Vargas, que dejó en el camino a cuanto rival se atrevió a marcarlo. El segundo sí fue puro mérito suyo: sublime pegada de afuera del área y a cobrar, 2-0 para el Fortín. El conjunto de Parque Patricios consiguió el descuento luego de una desatención defensiva. Tanto atacar puede traer sus descuidos en el fondo. Y así culminó el primer tiempo. Pero los chicos siguieron con la misma convicción en la segunda mitad y llegarían más goles.
Santiago Cáseres, hermano de Ramiro, ingresó a cancha y a los pocos minutos marcó el 3-1 parcial con un remate que se desvió en un defensor y dejó sin chances al arquero. El encargado de decretar la goleada final sería Matías Aguirre, quien viene facturando seguido. Con un buen derechazo cruzado, venció la integridad del portero y sentenció el 4-1 definitivo. Ganó, gustó y goleó. 

Ya en una media tarde mucho más fresca, la última categoría en ingresar al verde césped fue la Sexta División dirigida por Flavio Espósito. Los chicos de la 98 entraron a cancha con la intención de ganar y cerrar la jornada perfecta. El antecedente previo era muy bueno, Vélez llegaba con cuatro triunfos y dos empates, lo que le permitió clasificar primero en su grupo. Pero, ante este equipo de Huracán, las cosas no le habían resultado sencillas en el último tiempo; dos empates 0-0 en el 2014.
Este último detalle no fue casual, el partido se daría de forma muy similar.
De la mano de sus volantes Mancuso, Domínguez y su elegante número 10, Chapita Lettieri, el Fortín dominó la pelota durante casi todo el encuentro. Pero esta división del Globo siguió en la misma sintonía que las anteriores y tenía como único objetivo llevarse algo del predio fortinero en Parque Leloir. El entrenador visitante, que parecía recién llegado de una fiesta vestido con campera y pantalón de jean, dispuso de dos líneas de cuatro bien marcadas, con dos delanteros que bajaban a defender hasta mitad de cancha. 
Trabado, áspero, mucha pierna fuerte; pero poca claridad, poco fútbol. La presión de los de Parque Patricios era asfixiante y Vélez no sabía cómo entrarle. Manejaba la pelota, pero hasta 3/4 de cancha, luego fallaba en el pase final. A esa altura, la gran figura ya era Alejo Blanco, delantero fortinero, quien a base de una gambeta indescifrable, un pique corto inalcanzable y buena lectura de las jugadas, llevaba peligro al arco rival. Destacada actuación también de Gianluca Pugliese, el lateral por derecha, de muy baja estatura pero de gran despliegue y sacrificio.
Muy pocas llegadas se vieron hasta la mitad del complemento. Por eso, Espósito buscó variantes en el banco y sacó a dos de las figuras: Mancuso y Lettieri. Increíblemente el equipo creció y tuvo un par de aproximaciones interesantes al arco del visitante. Fue en una de las tantas apiladas del antes mencionado Blanco que llegaría, prácticamente sobre el pitazo final, el gol de la victoria. Aprovechó un lateral largo, acomodó bien su cuerpo, dejó desairado a su marcador y pateó al arco, el guardameta tapó y quedó el rebote que fue aprovechado por Luciano Tilger en total soledad. La tribuna estalló en un grito desaforado. El juez decretó el final a los pocos segundos. ¿Hay algo más lindo que ganar sobre la hora? Victoria para Vélez y tres de tres, o nueve de nueve en la Villa Olímpica.

En el día domingo siguieron los enfrentamientos, esta vez con las categorías menores (7ma, 8va y 9na) disputando sus encuentros en el predio "La Quemita", que posee Huracán en la Capital Federal. El balance fue casi perfecto también. Solo la Séptima División del Negro Gómez cayó derrotada por 1-0. La Octava División consiguió un categórico 4-1 con doblete de su goleador y figura Benjamín Garré y restantes goles de Tomás Dolder y Guariglia; mientras que la Novena División de Cristian Gómez ganó también de forma contundente: 3-1 con dos pepas de Brian Romero y otro de Felipe Di Lena.

La próxima fecha, la número 2, será ante Belgrano de Córdoba el sábado 16 de mayo. Las categorías chicas jugarán en la Villa Olímpica, mientras que las grandes harán lo propio en el predio de Villa Esquiú, en la Docta.


Escrito por Emilio Carranza. (@EmiCarranza11 en Twitter)