6.4.15


VUELTA AL TRIUNFO

6.4.15

 | VÉLEZ 2 - ARSENAL 1 | En un (histórico) partido marcado por la polémica, Vélez consiguió ganar después de cinco partidos: fue 2-1 a Arsenal. El Fortín no tuvo un juego vistoso, pero cumplió y pudo sacarse la mala espina. La vuelta de Coco dio un balance positivo.


Vélez no jugó bien. Lo que se llama bien. Sin embargo, cumplió con la victoria de local, algo fundamental en este torneo largo. No sufrió en demasía como partidos anteriores, pero no generó demasiadas oportunidades nítidas: fue eficaz, pero pobre. Sostuvo un juego leal, partiendo desde el nuevo dueño del arco: Alan Aguerre. El pibe necesita todavía rodaje debajo de los tres palos, pero cuando se lo necesitó en pelotas complicadas, cumplió. Una defensa, con vaivenes frente al tibio ataque del conjunto de Sarandí, supo neutralizar las intenciones en –casi- todas las ocasiones. Del mediocampo sólo hay para remarcar el enorme partido de Villalba. La picardía que el equipo de Russo necesitaba, estuvo toda en él. Manejó la pelota de manera excelente, rompiendo tiempos y abriendo la defensa. Con sus cambios de ritmo generó más de una ocasión (las cuales no fueron concretadas). Sin embargo, la contención, la creación (siempre y cuando Jorge Correa no esté en cancha), falló de nuevo: partido para el olvido de Somoza, que vuelve a dejar en claro que Vélez no levanta del todo pese al resultado.

La delantera consiguió muchas ventajas de la defensa, aunque tuvo también muchas pelotas redondas del medio campo (Rolón - Villalba). Pavone, actor principal de la obra, tuvo (futbolísticamente siempre hablando) un partido bueno. Generó un penal, o dos. Estuvo picante, y sin embargo deja la impresión que debería jugar más de lo que reclama. Caraglio se encontró con una revancha con el hincha: ejecutó el penal con una excelente maestría. Aunque, fue quizás la más clara y única que tuvo Milton.

El juego de Vélez, como dije antes, no fue vistoso, pero si cumplidor. Consiguió salir del mal momento por el fallo de Delfino, luego del gol de Silva. Cóctel explosivo para el nerviosismo que había en el Amalfitani. El Coco le dio más agresividad. Romero más fútbol. La imagen que dejó es la que se quiere empezar a ver: recambio, actitud y sangre. Que Vélez juegue su fútbol.


Escrito por Franco Vignozzi. (@franvignozzi en Twitter)