15.2.15


JUGADOR POR JUGADOR

15.2.15

 | VÉLEZ 2 - ALDOSIVI 0 | En el debut del impresentable torneo de 30 equipos del fútbol argentino, Vélez venció 2-0 a Aldosivi en Liniers. Si bien lejos estuvo de lucir un buen juego, la victoria fue justa y se sustentó en el orden táctico y la actitud y solidaridad de cada uno de los jugadores.


Sosa (5): Qué difícil es puntuar al portero uruguayo. Tuvo un par de salidas en falso que alertaron a más de un socio en las tribunas del Amalfitani. Se lo notó por momentos demasiado inseguro. Qué decir de la jugada en que pifió el remate, tras pase atrás de Pellerano, y casi termina en su propio arco. Alguno deslizará que el sol lo molestó, pero, de cualquiera manera, es inadmisible tamaño error. Aunque también tiene lo otro. Bajo los tres palos cambia totalmente su imagen, es un arquero extraordinario. En ese sentido respondió siempre de gran forma.

Cubero (7): Sensacional partido del incansable capitán fortinero. Con sus 36 años a cuestas sigue demostrando llevar la cinta con total hidalguía. Sacrificio, entrega y corazón. Cerró el carril derecho tan solo con su experiencia. Tiene un gran sentido de la ubicación y entiende el juego como pocos. No será un dotado técnicamente hablando, pero cumple. La muestra cabal de eso es la gran asistencia en el segundo gol. A seguir así.

Pellerano (6,5): Buen regreso al Amalfitani para el primer marcador central del Fortín. Despejó cuando tuvo que hacerlo e intentó jugar cuando la situación se lo permitía. Tiene voz de mando. Se adaptó a Amor y también lo hizo luego con Cardozo. Al igual que Poroto, su experiencia le ha dado una gran capacidad para ubicarse justo donde debe estar. Solo quedó pagando en dos malas salidas, que, afortunadamente, no fueron de peligro. Gran labor.

Amor (5): Estaba realizando una buena tarea hasta que llegó la infantil expulsión. Se había salvado de la segunda amarilla minutos antes, pero Abal no lo perdonó en la siguiente. Innecesaria falta en mitad de cancha. Es un joven con muchísimas condiciones, quizá el mejor marcador central del club, pero hay que llevarlo de a poco. 

Jerez (6): Lleva en su espalda la presión (pese a ser un juvenil) de reemplazar a Emiliano Papa. Sin embargo, parece no sentirla. Juega suelto, con desparpajo. Pero, a diferencia del rosarino, Eric es un hueso duro de roer a la hora de marcar. Va al frente, se la banca. Es firme y aguerrido. Ante el Tiburón, cerró de manera espectacular un ataque que podía llegar a causar más de un dolor de cabeza. En el debe, soltarse un poco en el aspecto ofensivo, tiene buen pie para hacerlo. Habrá que ver si Russo se lo exige o no.

Asad (4,5): Otra floja actuación para el Turquito. Recostado a una banda se desdibuja y pierde creatividad. Su mejor desempeño se puede ver jugando como doble cinco un poco adelantado o hasta quizá de enganche. Tiene pausa (a veces demasiada) y cabeza, pero no así el ida y vuelta que un volante exterior necesita. Tampoco colabora mucho en la marca. Debe mejorar en estos aspectos o, más temprano que tarde, volverá al banco de suplentes. La roja a Amor hizo que dejara el campo en el inicio del complemento.

Romero (6): Buen partido del Perro en líneas generales. No estuvo del todo lúcido con la pelota, de hecho regaló algunas de forma bastante inocente, pero fue más que importante en la lucha y recuperación en el mediocampo. Asterisco aparte en la antesala del segundo gol. Toda suya la jugada previa. Digna de todo su talento. Cuando el equipo se quedó con uno menos, no se cansó de correr. Mostró destellos del que puede (y ojalá sea) llegar a ser. De lo que mostró ni bien debutó en Primera. En esta oportunidad, faltó Somoza a su lado. El Flaco será un factor más que importante para poder lograr su plenitud.

Cabral (5,5): El Taza fue otro de los que redondeó una regular tarea. Alternó buenas y malas, siendo éstas ultimas un poco más que las primeras. Extrañamente no estuvo fino en el pase y el equipo lo sintió. Vélez no tuvo un buen flujo de juego, no dominó la pelota y eso en gran parte es debido a lo anteriormente mencionado. Ariel es clave para el equipo si se encuentra en sintonía con el balón. Sí estuvo correcto en el aspecto actitudinal, corrió y metió mucho. Pero es un jugador que puede y debe dar mucho más.

Villalba (4,5): Tuvo un buen comienzo, siendo punzante y peligroso por su sector, pero se fue apagando con el correr de los minutos. Su función es esa: abrir la cancha, llegar hasta el fondo y aportar ese vértigo y desequilibrio tan necesarios. Hasta ahora no se vieron grandes cosas suyas en la máxima categoría. Posiblemente su físico (por demás pequeño) le esté jugando una mala pasada. Deberá trabajar intensamente en ello para poder ser importante en función del equipo.

Caraglio (8): La gran figura de la tarde/noche de Liniers. Hizo todo bien. Se bancó estoico todas las embestidas de los defensores rivales, pivoteó, corrió, metió y fue solidario cuando el equipo se quedó con uno menos. Por si era poco, le sumó gol. Y no uno, por duplicado. En definitiva es delantero y vive de eso. Se le dio con su arma preferida: el cabezazo. El torneo pasado no salía en la tapa de los diarios, porque al lado tenía un monstruo como Pratto, pero se había destacado por su solidaridad y por hacer el trabajo sucio. Esperemos siga por esta racha goleadora.

Pavone (7): Otro que jugó un muy buen partido. Se notó su debut en el Amalfitani, dejó hasta la última gota de sudor. Al igual que Milton, se fajó con todos defensas de Aldosivi y jugó de gran forma de espaldas al arco. No tuvo muchas oportunidades de marcar, pero fue importante también cuando Vélez quedó con diez hombres. Cuando el equipo atacaba, él estaba bien cerca del arco de Campodónico; cuando había que defender, bajaba hasta el terreno propio. La gente reconoció su esfuerzo con fuertes aplausos en más de una ocasión. Su pareja con Caraglio puede traer muchas satisfacciones.

Cardozo (6,5): Russo debió rearmar la defensa ante la expulsión a Amor y Facundo fue el elegido. Vio acción a los 51 minutos de juego. Jugó esos más de cuarenta en gran nivel. Ingresó con confianza, seguridad, bien plantado. Ganó de arriba y salió jugando con criterio en más de una ocasión. Es otro que si se compromete al 100% con el grupo, puede sumar y mucho en el sector defensivo.

Rolón (6): El juvenil saltó el verde césped a los 56 minutos en reemplazo del Keko Villalba. Ingresó y, contrario a lo habitual, se ubicó por izquierda para tapar la subida de Gastón Díaz. No solo logró cancelar al lateral rival, si no que también tuvo un par de sus trepadas características. Buscó el remate de afuera, pero no salió. Russo volvió a darle la titularidad a Asad, pero en su cabeza es Leo el 8 de Vélez. Viene de romperla en el Sudamericano Sub 20 que Argentina se adjudicó en Uruguay. Deberá demostrar que la camiseta no le queda grande.

Compagnucci: Entró por Caraglio sobre el final. Solo estuvo unos pocos minutos en cancha, pero le bastaron para, pared mediante con Romero, armar una bonita jugada y dejar mano a mano a Rolón, quien finalmente se perdería de anotar el tercer gol. Si modera un poco su conducta, se convertirá en ídolo muy pronto.


Escrito por Emilio Carranza. (@EmiCarranza11 en Twitter)