24.11.14


JUGADOR POR JUGADOR

24.11.14 | VÉLEZ 1 - G. CRUZ 4 | El Fortín jugó el peor partido del campeonato, completamente falto de actitud y juego, y terminó siendo goleado por Godoy Cruz de local, como hacía muchos años no ocurría.



Sosa (6): Alguno se preguntará por qué un puntaje tan alto a un arquero que recibió cuatro goles. La respuesta es sencilla, no solo no tuvo ninguna responsabilidad en los tantos de Godoy Cruz, si no que, gracias a varias buenas tapadas suyas, Vélez no sufrió una derrota aún más humillante. Tuvo un gesto de líder al salir a defender con fiereza a Pérez Acuña.

Pérez Acuña (3): Partido para el olvido para el juvenil fortinero. Falló en casi todo. En defensa tuvo un encuentro desastroso; en ataque, completamente errático. Destacables sus ganas pese a no salirle nada. Borrón y cuenta nueva.

Domínguez (2): No hay calificativo acorde para describir la labor del primer marcador central. Hizo absolutamente todo mal. Perdió de arriba y de abajo con todos los rivales. Cometió errores infantiles en dos de los cuatro goles recibidos. Cabezazo a cualquier parte en la jugada previa al segundo. En el tercero, perdió la pelota en una salida y luego, tras centro rival, miró el balón en vez de al delantero. Sosa la mandó al córner. De ese tiro de esquina vino el gol de Cosaro. Todo el tiempo mal parado. Lento para los cruces, mal en la salida. Regala la pelota y echa culpas a otros, se desliga. Demostró no merecer la cinta de capitán cuando, en el segundo tiempo, Ramírez apuró a Pérez Acuña y siguió de largo sin intervenir. Un líder y caudillo se mete para defender al chico.

Cardozo (2): Al igual que su compañero de zaga, tuvo un horrendo partido. Fue culpable en varios tantos del Tomba. En el primero, sigue el recorrido del balón en vez de acompañar y marcar al rival. Ayoví la empujó sin problemas debajo del arco. En el segundo, no cerró y nuevamente el ecuatoriano facturó. Y para culminar, cometió el inocente penal que Ramírez cambió por gol. Lamentablemente no hay nada para rescatar de Facundo.

Papa (3): No estuvo ajeno al rendimiento de sus compañeros defensores. Fue el único responsable del primer gol del conjunto mendocino, esperando un centro con excesiva liviandad. Zuqui se aprovechó de tal situación y le dio la asistencia a su compañero. Sufrió la buena planificación de Oldrá, quien le puso un volante bien abierto sobre su sector, lo que hizo que su aporte en ofensiva fuera prácticamente nulo.

Asad (3): Viene en picada el Turquito. No encuentra su nivel jugando de ocho ni haciéndolo por el centro del mediocampo, como lo hizo tras la salida de Cubero. Pasó completamente inadvertido. No generó peligro en ofensiva ni fue importante para la recuperación y distribución de la pelota. A veces parece displicente, pero ese es su estilo. Su posición en cancha es del medio hacia arriba, jugando suelto, ahí es donde más rinde. Debe mejorar o volverá al banco, tarde o temprano.

Cubero (5): Más de un fortinero tenía sus ojos reposados en él. Es que el capitán volvía a jugar de volante central después de muchos años. Sus últimas funciones como defensor no venían siendo las mejores y, debido a las lesiones de Cabral y Desábato, el Turu confió en devolverle a Poroto su posición original. Había mostrado buenos movimientos hasta que, una fuerte dolencia (sería esguince de rodilla), hizo que dejara la cancha a los 18 minutos de juego. Ojalá no sea grave.

Romero (4): Nuevo mal partido del Perro. No pudo ser nunca el equilibrio y eje del equipo. Intentó hacer jugar, pero no lo logró. Muy solo en el medio. La presión alta de Godoy Cruz lo complicó bastante. Corrió, pero mal. No recuperó lo que suele recuperar. Perdió la marca en el tercer gol rival. Otro encuentro para borrar de la memoria.

Ferreira (3): Otro que pasó completamente desapercibido, su tarea fue intrascendente. No pesó nunca. No participó del juego. A veces parece que se esconde. Tiene que aprender a ser más práctico. Nadie duda de su calidad, pero cuando no salen las cosas, hay que hacer la más fácil y no complicarse solo. También debe aprender a retroceder un poco más y colaborar en la marca.

Pratto (6): Con muy poquito le alcanzó para ser la figura. Porque no jugó bien. Buen primer tiempo, marcando un gol a lo Pratto, tirándola larga y definiendo con guapeza; y un tiro libre en donde el arquero Moyano le birló el doblete de manera excepcional. Y no mucho más. En el complemento jugó al nivel de todo el equipo, muy mal.

Caraglio (5): Es merecedor de este puntaje por sus ganas y actitud. Porque con la pelota estuvo peleado durante los 90 minutos que estuvo en cancha. Se pudo haber ido expulsado a los 22 minutos tras una fuerte entrada ante García Guerreño (salió lesionado), pero Pompei solo lo amonestó. Gran robo y asistencia a Pratto en el único gol de Vélez.

Rolón (4): Ingresó por Cubero a los 20 de la primera mitad. Se recostó sobre la derecha y trató siempre de abrir la cancha, pero falló una y otra vez. No ayudó nada en defensa, por eso Pérez Acuña sufrió el dos-uno en reiteradas ocasiones.

Martelli (5): Pisó el verde césped en lugar de Asad a los 55 minutos de juego. Entró con sus habituales ganas y entusiasmo. La indicación dada por el entrenador fue clara, encarar e ir hacia adelante. Lo hizo, pero alternó buenas y malas. Mostró buenos movimientos, pero también pecó de juventud en otros. Es un buen proyecto, hay que llevarlo de a poco.

Villalba: Vio acción por Brian Ferreira faltando apenas diez minutos para la finalización del encuentro. No pudo hacer mucho.

Escrito por Emilio Carranza. (@EmiCarranza11 en Twitter)