22.10.14


JUGADOR POR JUGADOR

22.10.14

 | RACING 2 - VÉLEZ 0 | El Fortín no pudo revalidar el triunfo ante Olimpo y cayó ante la Academia en Avellaneda. El mejor jugador del equipo del Turu Flores fue Ramiro Cáseres, quien entró en un gran nivel por Leonardo Rolón.


Sosa (3): El portero uruguayo vivió una tarde que seguro querrá borrar rápido de su mente. Partícipe necesario para la derrota de Vélez en Avellaneda. Tiene culpa en los dos goles de Racing. En el primero, si bien es una jugada fortuita y desafortunada, queda estacado al suelo, no atinó ni siquiera a levantar un brazo. En el segundo, la pelota ingresa por el primer palo, lugar que él debería estar tapando. Su rendimiento viene en caída libre. Debe mejorar ya o pasar al banco y darle la chance a Aguerre.

Pérez Acuña (4): Tuvo que bailar con la más fea, como quién dice. Por su costado se movía Ricardo Centurión, el más movedizo de Racing (posiblemente del campeonato también) y uno de los jugadores más difíciles de marcar por su gambeta indescifrable y velocidad en la salida. Perdió más de las que ganó el juvenil fortinero. En ataque intentó, pero no fue efectivo. En el primer tiempo subió por su banda y buscó asociarse con Rolón, pero falló en los centros. En el complemento se dedicó casi exclusivamente a defender.

Cubero (3): Otro partido para el olvido para el hombre de las mil batallas. El capitán sigue sin encontrarle la vuelta a su nueva posición. De arriba pierde por estatura. De abajo, por estar un poco lento. Suple con su experiencia y viveza. Pero que no aparecieron en éste partido puntual. Padeció a un Milito que no tuvo un gran partido. Tuvo una falla conceptual grave en el gol de Bou, dejándolo enganchar para su pierna hábil.

Domínguez (3): Comenzó el encuentro regalando una pelota sencilla. Y prácticamente así fue todo su juego. Al igual que Poroto, perdió siempre contra el atacante de turno. Falló en los cierres, estuvo impreciso y varias veces salió a destiempo. Y se fastidia. No con él, si no con sus compañeros. Generalmente con los más chicos. Quien debiera ser un líder positivo, está actuando a la inversa. Hace rato ya que no está en nivel y sin embargo no sale del once. Lo hicieron Cardozo y Grillo. Él no.

Papa (3): En sintonía con toda la defensa, tuvo un nivel bajísimo durante toda la tarde. Falló constantemente en la marca y no pesó nunca en ofensiva. En el primer gol, corrió de atrás a Centurión durante más de 60 metros. Cuando lo alcanzó, lo dejó patear y convertir. Error inconcebible en un hombre de tanta experiencia. Su escasa participación en ataque hace que el equipo pierda una pieza con la cual está acostumbrado a lastimar. Lejos está del Papa que se ganó, por ejemplo, llegar a la Selección Argentina.

Rolón (4): Jugó tan solo los 45 minutos iniciales. Vélez se fue al descanso perdiendo 2-0 y Leo dejó su lugar en cancha para el ingreso de Ramiro Cáseres. La entrada del delantero fue acertada, no sé si también lo fue la salida del volante. El tiempo que estuvo en cancha Rolón, mostró entusiasmo y actitud. Intentó un par de ataques por la banda derecha, pero no estuvo lúcido en el sprint final. Aportó más ganas que soluciones. Está volviendo de su desgarro y debe ir de a poco. Es importante para el equipo por su desequilibrio.

Romero (3): Ya no es el que supo ser. No es aquel volante con marca y juego que sorprendió a propios y extraños. Desde el mercado de pases que dejó de serlo. Alguno dirá que se la creyó. Otro que no tiene más ganas de jugar en la institución. Lo cierto y palpable es que su nivel decayó notablemente. No se impone en la mitad de cancha. No está fino en los pases y hasta parece falto de confianza. Deberá trabajar, y mucho, para recuperar el nivel que lo llevó a ser codiciado por los grandes de Europa.

Cabral (3): Es otro de los jugadores que está totalmente perdido, que pasa desapercibido en la cancha. Y un jugador con sus condiciones, nunca puede no ser visto o tomado en cuenta. Al igual que Romerito, está sorpresivamente errático en el primer pase. Y desordenado. Su andar medio cansino le juega en contra ante el pedido de actitud por parte de la gente. Si sus pies no le responden, no lo salvarán sus piernas. Tuvo el descuento en el complemento tras un buen pase de Cáseres, pero el palo le dijo que no tras un remate de derecha (insólito, ya que estaba mejor perfilado para la zurda, su pierna hábil). Cuando Cabral juega mal, Vélez pierde. Situación que se repite una y otra vez.

Ferreira (5): No pudo mantener el mismo nivel que había tenido días atrás ante Olimpo. No lució, para nada. Pero se gana éste puntaje por su actitud. Sí, porque siempre fue al frente. Erró y perdió más de la cuenta, pero siempre por intentar ir hacia adelante. Buscó un socio. No lo encontró. Se guardó la pelota más de una vez, hizo una de más, pero porque no encontró una descarga. Intentó pateando de afuera. Lo hizo mal. Y tuvo la desgracia que, de un mal pase suyo, llegó el segundo gol del local.

Pratto (5): El Oso es otro que se gana su puntaje en base a su esfuerzo. Porque con la pelota en los pies no estuvo para nada preciso. Las pocas veces que le llegaba el balón, no podía desequilibrar y la perdía fácil. Por ende, le costó entrar en juego. No apareció su juego asociado con Caraglio, estuvieron desconexos. El Turu se equivocó (y lo reconoció en Conferencia) en ponerlo de "ocho" cuando entró Cáseres. Eso lo sacó totalmente de partido.

Caraglio (3): Completamente perdido en la cancha, no supo nunca dónde pararse. No se explica cómo un jugador con muy buenas condiciones como número "nueve", no juega en el área rival. Se tira atrás innecesariamente, porque no sabe con la pelota, le cuesta horrores trasladarla. Por más que no le llegue, él debe permanecer entre los dos centrales. Esa es su principal virtud y debe explotarla.

Cáseres (7):  La figura. Ingresó en el segundo tiempo y con solo 45 minutos le alcanzó para ser el mejor. Vélez no había pateado al arco en la etapa inicial. Con su inclusión, en poco tiempo, generó dos remates al arco. El primero, de zurda, exigió a Saja quién la mandó al córner. En el segundo, bajó, dentro del área, con gran categoría un pelotazo largo, se acomodó para su derecha y pateó sin fuerza. De sus pies salió una buena asistencia para Cabral, que no pudo descontar. Sobre el final le hicieron un penal que Delfino ignoró. Contagia. Por su juego y entusiasmo. Cada vez que entra, por poco tiempo que sea, se rompe el alma. Pide titularidad a gritos, hace mucho tiempo.

 Asad (5): El Turquito vio acción pasados los 28' de la segunda mitad en reemplazo de Romero. Se ubicó como doble cinco un poco adelantado, con obligaciones más ofensivas. Tuvo una chance clarita de marcar un gol, tras una linda jugada individual en el área de Racing, pero la pierna de un defensor lo evitó.

Escrito por Emilio Carranza. (@EmiCarranza11 en Twitter)