27.9.14


JUGADOR POR JUGADOR

27.9.14

 | ESTUDIANTES 3 - VÉLEZ 2 | Vélez volvió a ser derrotado una vez más. Ni la vuelta de Lucas Pratto, goleador y figura del equipo, pudo evitar la merecida caída, siendo superado en fútbol y actitud. A levantarse la próxima semana ante Gimnasia.


Sosa (4): Qué complicado evaluar la actuación del uruguayo. Con una tapada increíble a Carrillo y algunas buenas intervenciones más, se encaminaba para figura en el final del primer tiempo. En el complemento fue mermando su nivel paulatinamente. Partícipe necesario del 2-1 de Estudiantes. A partir de allí, se desdibujó completamente. No transmite seguridad. Preocupante.

Cubero (5): Sufrió por su banda al distinto de Estudiantes: Joaquín Correa. Perdió más de lo que ganó. Cometió muchas infracciones. Falló en casi todos los pases. Pero dentro de un equipo sin alma ni actitud, Poroto deja la vida en cada pelota. Para algunos no alcanzará y es discutible. Pero es uno de los pocos, sino el único, en jugar con el corazón en la mano. Marcó el descuento final.

Domínguez (3): Desastroso partido. Perdió en todas las jugadas. De arriba y de abajo. Con Carrillo y con Vera. Lento, falto de actitud e inteligencia. Pobrísimo nivel.

Cardozo (4): Mal encuentro del juvenil. Redondeó una aceptable primera mitad. Todo lo contrario en la segunda. Al igual que su compañero de zaga, perdió con ambos delanteros rivales. Actitud no le falta al Chino, pero se desconcentra con facilidad y queda mal parado en algunas ocasiones. Hay que bancar a los pibes, no insultarlos.

Papa (3): No hizo absolutamente nada. O sí, pero todo mal. No defendió, ni atacó. Lo pasaron como poste caído en reiteradas oportunidades. En ataque no produjo ni una situación de peligro. Realmente bajo el nivel del lateral.

Romero (4): Endeble tarea del Perro. Laxo. No pudo ser eje nunca. Pero no es culpa suya. Volcado hacia la derecha no sirve. Incontables las veces que quedó demostrado. No se siente cómodo y se nota claramente. Es una lástima desperdiciar su calidad recostándolo tanto sobre la banda. Es el mejor número cinco del país y ahí debe jugar. No inventemos posiciones.

Desábato (4): Floja actuación para Kolacha. No tiene el panorama y la clase que quizá tengan otros mediocampistas del plantel. Y cuando no sobresale por lo otro (su actitud), queda en franca evidencia. Destacables sus ganas. Los corrió a todos, pero, sorpresivamente, no ganó casi nunca en las divididas. Comenzó el campeonato siendo estandarte y una de las principales figuras del equipo, ahora está inmerso en el bajón general de todo el plantel. 

Cabral (4): Apoltronado. Apático. Sedentario. Todo eso y más fue el partido del Taza, quien debe ser el cerebro del equipo. Cabral juega mal y Vélez pierde. Van de la mano, siempre. Es raro que Ariel tenga un buen partido y el Fortín caiga. No ocurre prácticamente nunca. Lo cierto es que necesita alguien que lo ayude también, no puede jugar solo. Sin la pelota en los pies, se desgasta y pierde lucidez. 

Correa (5): Comenzó de buena manera. Fue de lo mejorcito del equipo en el primer tiempo. Explosivo, punzante y con buena asociación con Pratto. De una bonita jugada entre ambos, llegó el penal que derivaría en el primer gol de Vélez. En el segundo tiempo no tocó la pelota, pasó completamente desapercibido. Muy irregular. Hay que exigirlo, porque tiene con qué.

Pratto (6): Volvía tras veinte días de ausencia debido a su desgarro y, con poquito, le alcanzó para ser la figura. Lo logró a base de esfuerzo, sacrificio y solidaridad. Muy buenos 45' iniciales, con gol de penal incluido. En el segundo tiempo, no le llegó nunca la pelota al pie. Por eso debía bajar a buscarla. Y así pierde. Él y Vélez. Luchó más de lo que jugó. La buena, completó los 90 minutos. Si Cabral es el cerebro, Pratto es el corazón y los dos pulmones.

Caraglio (3): Horrible partido del único refuerzo del plantel. No pesó arriba, perdió siempre con los centrales de Estudiantes. No aguantó, ni fue descarga. Falló de arriba y padeció por abajo. No encuentra su lugar en cancha. Ésta vez estuvo un poco más acompañado, pero volvió a jugar defectuosamente. 

Cáseres (5): Ingresó tarde, nuevamente. Venía de meter tres para la Reserva. Y recién vio acción pasados los 72 minutos de juego. Inentendible por qué el técnico tarda tanto en hacer los cambios. En éste caso, esperó a que Estudiantes se pusiera en ventaja. En tan pocos minutos, no tocó el balón más de tres veces o cuatro veces. Muy complicado así.

Grillo (5): Entró a cancha, en una variante muy extraña, por Cardozo a los 83'. Respondió bien las pocas veces que le tocó hacerlo. 

Ferreira: Si de cambios tardíos e inentendibles hablábamos, el de Brian por Desábato, faltando apenas segundos para terminar el encuentro, no es la excepción. Pisó el verde césped y culminó el partido.

Escrito por Emilio Carranza. (@EmiCarranza11 en Twitter)