26.2.14


O Forte da morte

26.2.14

En 1932 el viejo Estadio de Villa Luro fue denominado El Fortín por Hugo Marini en el Diario Crítica, por lo dificultoso de triunfar allí. En los últimos años, el Estadio José Amalfitani se ha convertido en una verdadera fortaleza donde cayeron derrotadas grandes estrellas brasileñas que han triunfado a nivel mundial. Estos habilidosos jugadores venían con sus correspondientes clubes a Liniers a explayar sus habilidades y en busca de un buen resultado, objetivos que no lograron concretar.
Nombres que hacen temer a los aficionados del fútbol pisan el césped del Amalfitani y se achican, desaparecen. En la Libertadores de 1994 cayeron rendidos astros como Dida y Ronaldo, en aquel triunfo ante Cruzeiro con goles del capitán Trotta y del Turco Asad. Uno de los mejores arqueros de los últimos años, que ha pasado por el AC Milan, y el máximo goleador de la historia de los Mundiales y campeón del Mundo en 2002; no han podido imponerse en Liniers. Misma competencia, días más tarde, trajo al legendario Cafú al campo de juego de Vélez para jugar la final de la Copa. El ex defensor del Milan, mejor futbolista sudamericano en 1994 y campeón del Mundial Corea-Japón tampoco desplegó el juego que ha sabido demostrar en Europa y perdió el 24 de agosto de aquel año en el Teatro de los Estadios Argentinos con gol de Omar Asad.

Dida volvió un día, dos años más tarde, buscando revancha. Se paró bajo los tres palos del Amalfitani nuevamente en la Supercopa de 1996, pero sucumbió ante el equipo de Piazza, recibiendo dos goles, uno del Beto Camps y el restante de Martín Posse.

En la Mercosur del año 1998 vino al Estadio José Amalfitani el jugador de los 1000 goles, Romario. Ninguna de esas incontables conquistas fueron de esa noche en Liniers. Por el contrario, el delantero volvió a Brasil con una derrota por 1-0 con gol del Rifle Pandolfi.

Nueve años más tarde, vino otro crack. Otro jugador distinto pisó el Fortín de Liniers: Alexandre Pato. El actual delantero del San Pablo, con paso también por el Milan italiano, no pudo demostrar su habilidad en el choque por la Libertadores del 2007. Vélez goleó al Inter de Porto Alegre por 3-0, con dos tantos de Damián Escudero y uno de Lucas Castromán.

Hace dos años fue Neymar, actual jugador del Barcelona, fue quien no pudo ante la marca de Gino Peruzzi y escasas veces llegó a tocar la pelota. El compañero de Messi, que estaba atravesando su mejor momento personal y era la revelación del fútbol sudamericano, retornó a su paíscon una derrota por 1-0 con gol de Óbolo.

La última gran figura brasilera que pisó el campo de juego fue Adriano, dos veces campeón de la Copa América con la verde amarela y figura del Internazionale de Milán entre los años 2003 y 2008. El delantero estuvo presente en la segunda fecha de la actual edición de la Copa Libertadores y poco pudo hacer para evitar el 0-2 en contra.

Astros, cracks, figuras mundiales, miles de sinónimos se les puede encontrar a estos jugadores que enfrentaron a Vélez en su casa, pero pocas definiciones puede tener el respeto que genera nuestra camiseta y nuestro estadio a los equipos rivales.

Escrito por Ezequiel Ortega. (@Eze_VG en Twitter)