19.2.14


Concierto de fútbol en Liniers

19.2.14

Vélez goleó 3 a 0 a All Boys en el José Amalfitani, en el marco de la tercera fecha del Torneo Final 2014. Los dirigidos por el Turu Flores se subieron a la cima del campeonato. Mauro Zárate, Coco Correa y Ramiro Cáseres, los autores de los tres bonitos goles que marcó el Fortín.
En la previa se vislumbraba que el partido podía llegar a finalizar de esta manera. O al menos desde el resultado. Porque Vélez venía en remontada futbolística, luego del gran partido en Lima por la Libertadores y el muy buen segundo tiempo en Sarandí. Y All Boys, todo lo contrario. Los de Floresta llegaban cabizbajos, habiendo sido superado por Estudiantes en su cancha y mostrando un nivel realmente malo. Pero, pese a eso, había un atenuante, una señal de alerta. El Fortín no se imponía al Albo en el Amalfitani desde el Metropolitano de 1978 (también 3-0). Los cuatro partidos siguientes habían sido dos triunfos visitantes y dos empates.

Durante los primeros instantes del encuentro, se pudo apreciar cómo resultaría el mismo. Vélez se hizo dueño de la pelota y hacía y disponía en cuanto a su antojo. All Boys, por su parte, esperaba agazapado en busca de una contra.

Vélez era ampliamente superior a su rival, con el trío de ataque Coco, Pratto y Mauro, encendidísimo. Pero no lograba plasmarlo en el marcador. Hasta que, a los 29 minutos, el gran capitán Cubero robó una pelota que parecía perdida y comenzó a gestarse la linda jugada del primer gol: combinación entre Pratto y Correa, pared con Cabral, devolución nuevamente al Oso, que pifia y se la deja servida a Mauro para que mande la pelota a la red con un exquisito tiro de tres dedos.

Si hasta allí el Fortín había sido muy superior, después fue un robo, no hubo más partido. Manejó la pelota a gusto y piacere (tuvo el 65% de la posesión), con un Romero bestial, un Cabral en gran nivel y un Kolacha Desábato jugando su mejor partido en Primera, con marca y juego, gran despliegue. All Boys se iba desdibujando al mismo tiempo que Vélez se agigantaba. Las diferencias eran ya abismales, había un solo equipo en cancha.

Lógicamente no tardaron en llegar más goles. Al poco tiempo del comienzo de la segunda mitad, más precisamente a los cuatro minutos, se armó una nueva jugada colectiva en mitad de cancha, en donde Correa se hizo de la pelota, tiró una pared con Mauro, para luego lanzar un zurdazo cruzado inatajable para Cambiasso y marcar el 2-0. A esta altura, el Amalfitani reventaba de fiesta. El público fortinero acompañaba desde las plateas el recital de fútbol que estaba dando el equipo en cancha.

A los 15 minutos del complemento, el Turu volvió a hacer de las suyas. Copiando una actitud digna del Loco Bielsa, mandó a cancha a Ramiro Cáseres en lugar de Correa. Al igual que en San Luis, apostó a más delanteros cuando ya iba adelante en el marcador. Por unos minutos (más tarde Rolón reemplazaría a Mauro) se formó un tridente ofensivo muy poderoso. El equipo continuó controlando los tiempos del partido. Dejó que All Boys se viniera un poco, para aprovechar la velocidad de los atacantes. Así fue como llegó el último gol del partido. Desábato cortó una pelota en campo propio, se la cedió a Luquitas Romero, quien con gran categoría dejó pagando a un rival y avanzó hacia el área rival, para luego dejar solo frente a Cambiasso a Rolón, que no pudo con el hermano del Cuchu. Cáseres, vuelto a la acción tras varios partidos, se hizo del rebote y con una gran definición fue el encargado de sellar el 3-0 final y el completo jolgorio en todos los velezanos presentes.

Triunfazo espectacular, de comienzo a final. No sé si en el fútbol existe la perfección, pero este Vélez 3 - All Boys 0, fue lo más parecido a ello. Se sabe que el plantel es corto y hay muchos pibes, pero ¿cómo no ilusionarse con este equipo? Si el arco lo custodia un tipo de Selección, que recibió apenas un gol en los últimos siete partidos y da la cara cuando el equipo más lo necesita. Si la defensa está pasando por uno de sus mejores momentos, con Tobio, que parece Beckenbauer, como gran estandarte. Si en el medio tenés a Romerito, que es el mejor cinco del país. Y al lado suyo, a Cabral y a Desábato. El primero, viene en levantada y siempre deja pinceladas de magia y talento; el segundo es un perro de caza con enorme despliegue. ¿Cómo no ilusionarse con el Coco Correa, que apareció y ya la rompió, haciendo además dos golazos? Y bueno, ¿qué queda para decir de los monstruos de arriba? Si son la dupla temida por todos los defensores. La que todo técnico quisiera en su equipo. Se complementan a la perfección. El Oso, sacrificado y luchador como pocos, juega y hace jugar. Y Mauro se está reencontrando consigo mismo, está intratable. De a poquito va encontrando su mejor forma.

Vélez mira de arriba a todos en el torneo. El equipo promete y la gente lo sabe. Pero hay que ser pacientes y no apresurarse, peldaño a peldaño. Lo cierto es que los fortineros volvieron al Teatro Colón de los Estadios Argentinos y presenciaron un verdadero concierto. El campeón sigue de fiesta, salud.

Escrito por Emilio Carranza. (@EmiCarranza11 en Twitter)