29.8.13


Próximo rival: Belgrano

29.8.13

Vélez recibirá a Belgrano, desde las 21.50, por el partido de vuelta de la Copa Sudamericana 2013. El Fortín debe revertir el 0-1 sufrido en suelo cordobés.

Desde que Diego Ceballos pitó el final del encuentro del partido de ida en Córdoba, todos en el mundo Vélez ya palpitaban y esperaban esta revancha. El equipo cayó derrotado en Alberdi, pero lo preocupante por ese entonces -y por qué no actualmente también- no fue el resultado en sí, sino la manera, el cómo. Belgrano planteó el partido como mejor sabe hacerlo: presionando bien arriba, ahogando al rival, mordiéndolo constantemente al punto tal de no dejarlo pensar ni ejecutar su estrategia de juego y poder así, al verse superior, atacar y lastimar. Vélez cayó en la trampera. Fue superado en todas las líneas y en cada uno de los aspectos del juego. Y hasta se podría decir que fue generoso haber perdido por la mínima. Porque si bien estos encuentros duran 180 minutos, ¿cómo hace este Vélez para meterle dos o más goles a Belgrano en el Amalfitani?. Sabiendo de antemano que estos rivales se vienen a meter atrás y nos complican horrores. Es prácticamente imposible. Afortunadamente ligamos un poco y a nadie se le tienen que caer los anillos por decirlo.

En el aspecto futbolístico, aquel Vélez no varía mucho de este. Sigue sin el juego característico que todo el país le conoció. El principal déficit es que el mediocampo no se hace dueño de la pelota. Y eso que hay jugadores con características para realizar tal función. Ya arrancamos mal. Porque para hacer daño, para vulnerar las férreas y tacañas defensas rivales, hay que tener posesión y dominio del balón. El tiempo en que el equipo sí toma contacto con la pelota, no crea situaciones, por ende no hace daño. Hay escasa elaboración de juego y falta sorpresa, alguien que cambie el ritmo. Agustín Allione le dio algo de esto último en los pasados encuentros. El Pocho está atravesando su peor momento desde que llegó al club, pero no se puede pretender que él sólo se haga cargo de todo. Porque Cabral y Cerro también están bajos. Canteros comió banco vaya uno a saber por qué. Lo mismo que Romerito. Con ellos en cancha, Vélez cambia, tiene otro aire, más frescura. Pero que no se malinterpreten mis intenciones al escribir la nota. Si hago esta pequeña crítica, constructiva por supuesto, no es por exitismo, nada más lejano. Sino porque a Vélez se lo puede y debe exigir mucho más, tiene con qué.

El Tigre no es ningún dormido y sabe mejor que nadie que el equipo no atraviesa su mejor andar. Es por eso que a lo largo de la semana probó distintas variantes y se decidió por meter mano en la formación inicial. Algunas, llamativas en él. Realizará cinco cambios con respecto al empate ante Lanús por el torneo doméstico. Emiliano Papa, ya recuperado de su lipotimia, volverá a cubrir el carril izquierdo en reemplazo del juvenil Cardozo. Juan Sabia ingresará en la zaga central por el suspendido Domínguez. Ezequiel Rescaldani sustituirá al magro Jonathan Copete, de pobre nivel. Pero la sorpresa, o no, la dio al mandar a Pancho Cerro y al Pocho Insúa, dos de los mimados, al banco. Sus lugares serán ocupados por Lucas Romero y Tito Canteros. El equipo entonces saldrá a cancha con: Sosa; Cubero, Tobio, Sabia y Papa; Allione, Romero, Canteros y Cabral; Pratto y Rescaldani. Mientras que en el banco esperarán su chance: Aguerre; Cardozo, Rolón; Cerro, Insúa; Cáseres y Copete.

Por el lado del rival, Ricardo Zielinski hará sólo dos modificaciones con respecto al anterior choque entre ambos equipos. El uruguayo Sergio Rodríguez suplantará a Juan Quiroga en la banda izquierda de la defensa. Mientras que regresará al mediocampo Teté González, uno de los máximos estandartes del Pirata, que no pudo estar en el primer partido por lesión. Pittinari dejará su lugar. Luciano Lollo se mostró recuperado de la fatiga muscular que lo aquejaba y practicó junto a sus compañeros, por lo que será también titular. El resto, serán los mismos once que se impusieron en Córdoba: Olave; Barrios, Aveldaño, Lollo y Rodríguez; Carrera, Farré, González y Velázquez; Márquez y Pereyra.

El historial entre ambos muestra una clara paridad. Se vieron las caras en 28 ocasiones, con trece victorias fortineras, once triunfos para el pirata y apenas cuatro empates. En Liniers chocaron en catorce oportunidades con siete éxitos velezanos, cuatro para el celeste y tres pardas. Con Gareca en el banco, se disputaron cinco partidos, dejando el saldo de dos ganados y tres perdidos.

Por último y como deseo de un hincha más, quiero pedirle a todo el público fortinero que mañana se acerque al Amalfitani. El equipo nos necesita más que nunca. El certamen internacional es el gran objetivo de este semestre y Vélez precisa del aliento de cada uno de nosotros. No le podés fallar. No le podemos fallar. Ellos ya saben que hacer dentro de la cancha para que todos volvamos a casa felices. Vos, hacé lo tuyo en la tribuna. De esta mala racha, salimos todos juntos.

Escrito por Emilio Carranza (@EmiCarranza11 en Twitter)