30.9.12


Llegó el día, Poroto

30.9.12

Pasaron 5795 días de aquel debut con la V azulada con apenas 21 años. ¿Quién se imaginaría que Fabián Cubero llegaría a ser el jugador con más presencias de Vélez Sarsfield? Desde aquel debut en una tarde de domingo del 17 de noviembre de 1996 por la decimotercera fecha donde Vélez caería de local frente a Estudiantes por 2-0 con un clima ideal de 22° en Liniers hasta este domingo en el Amalfitani, un 30 de septiembre de 2012 frente a Colón de Santa Fe con una temperatura parecida a aquella tarde y un clima de fiesta para todos los fortineros.
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Un ídolo con todas las letras. Vino de Mar del Plata hacia Liniers para hacer las inferiores y con humildad llegó a ser el jugador que más veces se puso la camiseta que representa a nuestro club. Es el jugador ejemplo que cualquier hincha quiere para los 18 jugadores que concentran todos los domingos para su club, todas las características de aquel que realmente deja la vida por los colores. Humildad, sacrificio, respeto, amor al club, todas características ideales para alguien que quiera representar a Vélez Sarsfield.
Un jugador que corre todas las pelotas, que grita los goles como si estuviese en el medio de esa inmensa popular del Amalfitani, que se tira al piso a cabecear una pelota que un rival patea, que juega todo el partido vendado cuando sigue sangrando y su camiseta tiene las huellas de ese sacrificio.
Un verdadero capitán, que está muy devaluado en el fútbol mundial cómo se representa esa cinta que se pone un sólo jugador de cada equipo. Ponerse la cinta de capitán en Vélez ya no es para cualquiera, no a cualquiera le calza bien. Ser capitán de Vélez no es ser capitán de cualquier equipo, en este club se ganaron cosas inmensas y hay que saber representarlo y bancarse la presión de tener la V azulada en el pecho. Sin dudas que él sabe hacerlo, deja su vida todos los domingos por el club que ama al igual que todos los fortineros del país y el mundo.
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Esa humildad que no todos los jugadores tienen, verlo en la Villa Olímpica o en el Amalfitani como si estuviera en su casa, moverse tranquilo sin molestarle la gente que se acerca a hablarle, pedirle autógrafos, una foto. Ser uno más, que cuando te acercás te hable como si fueras un conocido de él, son características que pocos la tienen y son muy valorables.
Creo que hay más de 457 motivos de agradecimiento al Poroto. Hoy vayamos al Amalfitani todos y hagámosle sentir más que nunca que realmente estamos agradecidos a su amor por este escudo y su respeto por las 13 estrellas que tenemos ganada. No hay otra acción más que agradecer a este jugador que en todos lados deja bien parado a Vélez y siempre le aclara a todos esos ignorantes que Vélez es un gigante del fútbol argentino y mundial.

Nota hecha por @ezzeortega en Twitter